Oh, mi amor...
dime cuando queme el sol con mis manos haré brisa para que no...
dime si podré jugar sin los sueños
la armonía no tiene lugar
Oh! tal vez tal vez
yo te abrace donde estés
sin encuentro la armonía no tiene pie...
Todos los espejos se han disuelto bajo el mar
todos los espejos sin volver...
Dime quién eres o quizás no estés aquí,
qué dulzor regresa a mí desde el Edén, hiedra al sol...
Oh mi amor
dime cuando queme el sol con mis manos haré brisa para que no...
con mis manos haré brisa para que no...
Luis Alberto Spinetta





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“Pero ¿donde podemos encontrar una mujer que se equipare a Shiva en espíritu y fuerza?” exclamó Brahma.