Quisiera ser lenta, la persona maaaás lenta del mundo (...)
Que me manche con tinta, con café, con chocolate y tengan que avisarme (...)
Ser la última en levantarme, la última en acostarme, en acabar el día, en terminar el plato, que los demás cumplan años y yo semanas. (...)
Que no me miren. Que nadie espere nada de mí.
Que nadie espere nada de mí, ni se detengan alentando una esperanza.
Que no me afecten los carteles de propaganda, su anzuelo para todos y pescado para pocos.
Soy la persona más lenta del mundo.
No habrá un sólo cartel dirigido a mí. (...)
Pasen de largo con sus spot de 20 segundos pues ni alcanzaré a encender la tele, ni a levantar el pie, dar un paso.
Pasarán los años leeentos como siglos, lejos de las modas, siempre out.
Un alivio. Leeento leeento. (...)
Nos tomaremos tiempo, lo iremos viendo.
Sin apuro iremos viendo, seríamos felices de a poco, tendríamos hijos, pero no así de golpe.
Y con el tiempo, el otro responderá:
- Sí
"Alivio que a veces da abandonar algún intento cuando uno ve que no valía la pena. Uno vé: ¡ah, no me lastimé! ¡ah, qué alivio!"
Luis Pescetti
.jpg)
“Pero ¿donde podemos encontrar una mujer que se equipare a Shiva en espíritu y fuerza?” exclamó Brahma.