Que afloje, caiga, lave, se seque y sea la sal
no comprendo el tiempo sino en su lentitud
la ciclicidad es un cero
a veces habito dentro de él
a veces me caigo y me levanto inaugurando un ritmo
en general es un murmullo
es la espera quien corroe la esperanza
es la máquina laberíntica que exige mis relojes de arena para devorarlos
aún así los mares me aman
de sus anémonas blandas brota todo el tiempo para mí
me he ganado dos llaves
y un dorje
instalo las puertas donde voy
cruzan quienes tienen las manos en su corazón
si no me llevo los portales conmigo
mientras cascadas de alas de libélulas
e iridiscencias de nácar rosa pintan los rostros en los silencios
once
"pidan y se les dará / busquen y encontrarán/ llamen y se les abrirá
todo el que pide, recibe / y el que busca, encuentra /y al que llama, se le abre"
11 (vers. VIIII : X)
todo el que pide, recibe / y el que busca, encuentra /y al que llama, se le abre"
11 (vers. VIIII : X)
2.25.2021
Llanto
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
“Pero ¿donde podemos encontrar una mujer que se equipare a Shiva en espíritu y fuerza?” exclamó Brahma.
“Yo ya encontré una, la propia Diosa-Madre”, respondió Vishnu.
“Sí, sí. ¿Quién mejor que ella, la personificación de prakriti?. Pero ¿ella aceptará?”
“Ella ya ha aceptado...mira, ya ha encarnado como Shakti, la hija más reciente de Daksha.”
“¿Cómo puedo yo casarme con ella si yo he renunciado al mundo?”, gritó Shiva ciando Vishnu le planteó la cuestión. Pero él no fue capaz de ignorar la intensidad del amor de Shakti.
“¿Por qué te quieres casar conmigo?”, preguntó Shiva a Shakti.
“Porque yo estoy incompleta sin ti y tú estás incompleto sin mí.”
“Pero yo no tengo nada que ofrecerte.”
“Yo no pido nada aparte de ti.”