las raíces de una
están apretando esta garganta
la represa que guarda tu corazón ha desafiado mi flujosiete mil veces
incitando una violencia sospechosa,
la que es capaz de romper represas
y reinstalar los códigos de un manantial
sólo las más feroces cataratas de Gaia comprenden mi furia
ellas sueltan todos los caudales del amor
vaporizan la luz
desarman soltando
y rugen en la transformación
de todas las obsesiones que heredé
queda una
la que guía la evolución del simple vehículo biológico a mágicos seres telépatas
la que llama desde el futuro
para que hacer el amor
sea un canto armónico de galaxias en cada célula
la que instala el nuevo cuerpo
rebosante de la química de la espiritualidad
con el sencillo tono del sexxxo total
entrega y muerte
lucidez y receptividad
ritmo de la vida
sinapsis orgásmica
obsesión del estímulo eterno
del alucidógeno más genuino
alquimistas de la creación del mono espiritual
del alma holográfica
merkaba sutil que enciende tu motor
obsecada por el intento de encontrarteen la danza con estrellas humildes
en la visión de zoologías milenarias
de compartirnos
respuestas que en doble hélice dialogan trece veces
enviando pulsos a tu mirada de fuego lejano, azul
un holograma te viste
de yarará dormida
de dragón blanco sin alas
de ave que aletea en el témpano del útero que te parió sin disculpas
que te engulló sin piedad
del que brotás agotado
descreído del amor
consciente del frío
con la utopía del calor
defendiéndote de las caricias
por extrañas
de mi Amazonas
por lujuriosa y abundante
de la belleza de la diosa
por intensa y plena
y la duda reinstala la obsesión del amor
una duda que no es para este mundo
y está siendo derivada
a los universos originales
bendición de vacío total
caldo oscuro del que brotan todas las cosas

“Pero ¿donde podemos encontrar una mujer que se equipare a Shiva en espíritu y fuerza?” exclamó Brahma.