La Casa de Gobierno es una señora grande con un ánimo de directora de escuela mala, modelo 1930 o anterior. Nunca renovó su placard, así que usa ropa beige, marrón y azul, respira entrecortado, y se nota que no se pone mucho al sol. Hay un jardinero que la mima con flores, eso es bueno, pero está afuera.
No sabíamos como entrar, tiene alas estes y oestes, puertas y sectores, y pisos. Asi que un duende que ataba la bici acordó guiarnos. Flaco, con una trenza hasta la cintura y pelo corto, camisa leñadora! y mochila... sonrisa de duende, divertido porque íbamos sin uniforme de persona casagobierno (mucho verde, amarillo y naranja hacen sonreir al duende)
Cada vez que daba un giro en el ala o la escalera o ser encaminaba a un sector (iba a unos 5 metros delante nuestro), miraba para atrás verificando que lo siguiéramos y sonreía...
tampoco entendíamos los edificios públicos... (como él, la vez anterior)
tampoco entendíamos los edificios públicos... (como él, la vez anterior)
nos dejó en la puerta de una cajita hecha de materiales prefabricados donde una señora atrás de un mostrador me habló en perfecto castellano, pero no le entendí. Cortesmente asentí a sus directivas paso uno, paso dos, opción uno dos y tres y detalles sobre los cambios administrativos inimaginables para mí... como noticias de una novela que me hubiera perdido desde el primer capítulo...
- yo quiero un sellito. ¿me lo da usted?
al final dijo:
- ...deberías haberte inscripto el año pasado para poder hacer el tramite milquinientosnosequé
- ay, señora... ¿sabe cuántas cosas debería haber hecho para incribirme en trámites que no me inscribí?
- y sí, pero el año pasado podías venir directo acá y hacías el trámite, ahora tenés que ir allá
- claro, yo ya no hice lo que no hice, ¿cómo hago lo que quiero hacer?
- fijate al final del pasillo la pizarra azul con letras blancas ahí te sale la lista y te fijás lo que querés hacer. Ahora tenés que ir al ala este.
- eso le pregunto, ¿cómo es ahora?
- tenes que ir a....y después a.... y entonces hacés fotocopia y vas a...
- y ahi me dan el sellito?
- sí
- perfecto, que esté usted muy bien
Pasamos por lirios y caléndulas para llegar al ala este. Segundo piso, como 20 próceres serios, mirando raro... y sarmiento enojadisimo, cara de culo malísimo.
Al lado de sarmiento, el señor de la cocina de ese piso se balanceaba sobre sus talones con las manos cruzadas atrás, y -como se encarga de las cosas importantes del lugar-, le pregunté a él.
Y me mandó con la señora de flequillo que por vez treceava le repetía la misma frase a una señora que por vez doceava hacía la misma pregunta.
La señora de flequillo gigante, comprensiva, sonríe ante la ropa verde y me dice que ella me va a dar los sellitos, pero que yo haga lo que ella me dice.
Y se va adentro.
Vuelve con el primer sellito para que me sienta bien, en violeta.
Despues que hice lo que me dijo subíbaje escaleras y volví, me dio 5 sellitos más, todos violetas. El señor de la cocina se seguía balanceando mientras la pava grandisima hervía.
“Pero ¿donde podemos encontrar una mujer que se equipare a Shiva en espíritu y fuerza?” exclamó Brahma.
2 comentarios:
hola nanis!+
hola +fly! te abrazo
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